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Casos clínicos

Caballo padrillo, 2 años y medio. Consulta debido a una alergia con mucho prurito en cuello, cabeza y pecho, sin motivo aparente. Fue tratado anteriormente como un hongo y luego recibió varias dosis de Dexametasona (corticoide).

Un dato importante, que menciona la dueña al pasar, es que se había enganchado con un alambre la pata y fue tratado con Cumecilin (antibiótico) y vendajes con azúcar o con crema con antibiótico. Se curó perfectamente pero allí comenzó con la alergia en piel.

Se trata de un padrillo muy manso, solo domado de abajo, todavía no fue montado. Desde el nacimiento la dueña desarrolló el llamado “imprinting” momento en el cual una persona se introduce en la vida de un lactante como otro de su misma especie y así desarrollan un vínculo casi de madre e hijo; por lo que encontramos un caballo totalmente mimoso y confiado de los humanos, buscando la compañía y jugar constantemente.

Fue llevado a sus 2 años de edad a un club hípico para iniciarlo en una carrera deportiva en salto o adiestramiento, en ese momento empeoraron el cuadro sintomatológico. Tiene deseo de aire libre, ya que busca jugar con todos y todo. Come y bebe despacio. Con los primeros ejercicios de deporte se mostró manso y tranquilo.

En la revisación clínica muestra costras en cuello y pecho, piel seca, zonas alopécicas (peladas) y mucho prurito (picazón). Sus lesiones se encuentran principalmente del lado derecho.

Los signos seleccionados eran cubiertos por dos medicamentos: Sulphur y Lycopodium. Por lo tanto se le administró el primero a razón de método plus y apoyándome en que el elegido es un medicamento obtenido del azufre, el cual se encuentra en gran cantidad de proteínas que forman la piel y el tejido conectivo.

La evolución fue muy buena, al mes desapareció el prurito y el pelo comenzó a crecer en las zonas peladas. Siguió tomando la medicación por 2 meses más hasta recuperar la totalidad de su pelaje.

Jacinta es una gata castrada de casi 4 años de edad (octubre de 2011). Consulta por su agresividad, en especial con su dueña. Dentro de su historia rescatamos que fue adoptada a sus 3 meses de edad por el marido de la propietaria quien en ese momento era soltero. Al año se casan y luego se mudan al exterior, donde la gata fue sometida a 4 mudanzas en un período de 4 años. Jacinta como amo reconoce al dueño y descarga toda su ira con su dueña, a quien había atacado en varias oportunidades, llegando a considerar regalarla porque no solo la atacaba a ella sino que también a las visitas.

Dentro de su carácter encontramos que es muy arisca, no le gusta que la acaricien ni que la levanten. Muerde a todos menos al marido de la propietaria. Pero al seguir preguntando me cuentan que ataca a las mujeres, no así a los hombres. Es muy celosa ante cualquier demostración de cariño entre los dueños, llegando a morder a la mujer en el caso de que ella no quiera separarse de su marido. Rencorosa.

Es calurosa y el aire libre la mejora muchísimo. Dentro de sus síntomas característicos encontramos que no le gusta comer atún ni carne cocida, solo cruda; mientras come es en el único momento que quiere que la acaricien.

Fue tratada durante 2 semanas con Nux Vómica y allí comenzaron a verse los cambios. Jacinta dejó de atacar a su dueña y la buscaba para que la acaricie. Dejó de tomar la medicación hasta que tuvo otra mudanza donde se le recomendó volver a la misma medicación como prevención ya que los dueños debían viajar al día siguiente de mudarse y la gatita quedaba sola por unas semanas. No hubo nuevas manifestaciones de agresividad, logrando un equilibrio y confianza entre las dos mujeres de la casa...

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